4/6/12

Las manos de la derecha


Lo sucedido el viernes en un cacerolazo por los barrios más pudientes de Buenos Aires, donde el equipo móvil de 678 (es decir de un programa que ha logrado eficacia en la réplica y/o neutralización de ciertas agendas que en otra época arrasaban el panorama mediático), es más interesante analizarlo desde el punto de vista político que desde el ejercicio del oficio periodístico.
 
Está claro que a nadie le gusta que lo fajen por laburar, pero de eso se está hablando ya en varios lugares, también como parte de la disputa entre comunicadores que apoyan al gobierno y otros que lo detestan.
 
El asunto del viernes nos deja otras certezas: la derecha clásica argentina, es decir la derecha que históricamente se ha creído/sentido el vórtice socio cultural y económico de la Argentina, ha tenido que recurrir a sus propias manos. Se siente obligada a arremangarse para hacerse ver, porque sus interlocutores habituales, su mano de obra calificada, está siendo neutralizada por un proceso histórico que le está dando su lugar de “uno más” en la democracia y, encima, tarda en desinflarse a pesar de sus crisis y contratiempos.
 
Por las grabaciones que se han visto en 678 sobre el episodio del viernes, el odio que ese programa genera en un sector social que se cree con derecho a distribuir roles en la Patria, es más profundo e importante de lo que parecía. Y demuestra que la disputa por el sentido de lo que se dice públicamente, y en especial por su eficacia, viene por lo menos empatada. Y esto no se tolera.
 
Los mejores medios de comunicación del país, los tradicionales, los más adelantados tecnológicamente, los más leídos, los que mejores sueldos pagan, están gastando sus cartuchos de mayor calibre y no son capaces de provocar heridas importantes o, al menos, sostener la balacera aglutinando voluntades que operen con solvencia dentro de la formalidad del sistema. 

La derecha que el viernes se fue a las manos, sabía desde hace rato que se había quedado sin militares, pero viene comprobando ahora no sólo que sus voceros no son eficaces sino también que sus guantes blancos del poder económico acompañan pero no mojan.
 
Por eso el viernes. Porque siente que hay que salir a militarla, ya que a las ausencias mencionadas se le agrega la conciencia amarga de saber que el nabo que la representa en la democracia electoral, Maurico, no termina de despegar. Y que otro nabo (para ella), la forrea con un revalúo recontrak que toma como un ataque furibundo a sus cajas, de parte de un tipo que se erigía como mal menor para 2015.
 
Los movileros tienen que respirar hondo y comprender a la Derecha de Raza: se siente sola y no sabe militar, por eso se altera y se le van las manos, como novatos en debates. Le va a costar aprender, fueron décadas manejándose apenas con órdenes y guiños. Con eso le bastaba para sacudirle la estantería al más pintado.
 
No es casualidad que esto suceda la misma semana del revalúo, es verdad.  Pero menos casual es, para su alma manoseada durante una década, que el odio le ensucie las uñas mientras Blaquier se somete a “pericias médicas” en tribunales. Un país intolerable, donde Lanata es un bufón que entretiene hasta que fastidia por aburrimiento. No alcanza, la sangre azul pide más.

5 comentarios:

Aldo Ulises Jarma dijo...

Excelente post Ariel. Lo reproduje en mi blog. Abrazo.

_Ariel_ dijo...

Gracias Aldo, otro para vos!

Moebius dijo...

Que buena descripción, más que atinado análises de la realidad oligopólica. Felicitaciones y saludos

Anónimo dijo...

Por lo general, los métodos de la atragantada derecha vernácula nunca se han caracterizado más que por pregonar "institucionalidad y democracia" y, simultáneamente, propinar palos a los cuatro vientos. Lo vimos con los agrogarcas que intentaron violentar la entrada a la legislatura bonaerense en un rapto de "libertad democrática" y ahora, con una ley votada por la mayoría, lanzan el consabido lock-out. O sea, o se hacen las cosas como a "nosotros" nos conviene ó aténganse a las consecuencias.
Por mi edad fuí testigo del conato sedicioso del general Benjamín Menéndez en setiembre de 1951, el vergonzoso regodeo del "viva el cáncer" de 1952, el bombardeo cobarde contra pobre gente indefensa el 16 de junio de 1955 con cientos de muertos y heridos, los fusilamientos de José León Suárez en 1956, la profanación de los restos de Evita, la proscripción de casi 20 años, la masacre de Trelew, el golpe del 24 de marzo de 1976 que con su horror y maldad superó todo lo antes "logrado" por la MALDITA DERECHA. Y ahora, ya sin fuerzas armadas a quien encomendar la matanza, comprobando que se están produciendo peligrosísimos cambios, sólo le queda seguir mintiendo a través de sus "tribunas de intereses" ó, en el caso del egoista mediopelo piojoso, atacar periodistas.
Pensar que hay algunos que aún hablan de "adversarios políticos" cuando en verdad son VERDADEROS ENEMIGOS DEL PAIS.
La tarea realizada para el desarrollo inclusivo de nuestro país ha sido ENORME y debemos protegerla y apoyarla a como dé lugar.

Saludos
Tilo, 71 años

_Ariel_ dijo...

Gracias Moebius, tanto tiempo. un abrazo!

Asi es Tilo, la derecha pro, de cool no tiene nada. En el fondo son lo mismo pero con menos armas. El tiempo pasa para todos. Sin embargo, creo que en los sectores medio-altos, muchas cosas cambiaron y no para mal. A esos tambien hay que hablarles, porque tambien con ellos se gana. De hecho, me comentaron que en los mismos barrios donde se dieron los cacerolazos, se escucharon abucheos y puteadas contra los crispados. No se hasta que punto habra sido asi.
Nada es tan rigido, pero si es cierto que algunas pocas conductas son inalterables. Lo que vi por tele sobre lo del viernes realmente me hizo acordar a epocas muy viejas.
saludos!