20/11/09

Lo entrevistamos porque queremos que nos escuche, señor



Entrevista a Borocotó o "En busca del titular", acá


Uno quiere escuchar a un protagonista de algún hecho famoso y termina soportando las posturas del entrevistador. Gracias al medio, que media entre el oyente y la realidad (no se rían, che), uno termina algunas entrevistas conociendo más el pensamiento del periodista que el del reporteado.

“Señor X, lo llamamos porque queremos saber la verdad sobre esto”, les dicen a sus entrevistados. Hacen como que lo escuchan al tipo; le dan un tiempito de gracia, para que después los spots de la radio puedan decir “el lugar donde hablan todos” o tonterías parecidas. Y empiezan con las interrupciones. Porque el periodista sabe que el entrevistado, sobre todo si es político, va a querer conducirle el reportaje. Es lo primero que te aconsejan cuando haces notas al aire: “no dejés que te manejen la entrevista”. Entonces, el periodista se siente en la tremenda obligación profesional y hasta moral de interrumpir constantemente al entrevistado. No vaya a ser que suceda lo de la famosa entrevista de Frost a Nixon. El periodista tiene que dejar claro que “el que manda acá, soy yo ¿está claro?”. Periodismo a la norteamericana. Periodismo sordo, pero no mudo.

Y todo esto para decir que uno, en realidad, quería escuchar a Borocotó. No a María O’Donell y su opinión sobre lo que hizo Borocotó, sino al tipo que hizo lo que hizo. Y encima, se alcanza a escuchar de parte de él que Clarín publicó exactamente al revés un voto suyo, pero decir esto es crispación y la batuta del periodista se agitó aún más en el aire. Y el oyente se queda sin saber más sobre la historia o sobre la versión del protagonista. Pero sí hubo tiempo, por supuesto, para que quede claro, por si hiciera falta, la visión del periodista sobre el hecho. “Vamos a hacer memoria”, dice la periodista. Pero no lo deja hacer memoria al tipo. La memoria, en las entrevistas en vivo, es un detalle que atenta contra el rating.

Y siempre es igual, con las mismas mañas y hasta con las mismas palabras. Si uno se pusiera a contar las palabras que se usan en la radio argentina..., no pasan de las 100. Hay más variedad en imposturas vocales, en inflexiones de voz, que en palabras importantes. Los relatos que generen alguna imagen, algún concepto, cierta idea sobre un tema, están condicionados siempre por la voz todopoderosa del conductor o algún ladero de lengua dinámica.

En la radio, en la tele, en los diarios, los únicos que pueden explayarse sin interrupciones y sin dar lugar a interpretaciones confusas son los periodistas. Los demás están dibujados. Que vayan a Radio Nacional, si quieren hablar tranquilos. Acá queremos vértigo, no comprender ni conocer ni informar. Queremos ritmo, marcha, noticias que vienen y van. Y cuando hay que parar la pelota y hablar pausadamente porque el momento o el tema así lo exigen, dejalo en manos de los profesionales. Que para eso están, che.

¿Los demás? Los demás son los protagonistas, para mal o para bien, de esa cosa que se llama realidad y que también existe. Pero en un medio forman parte del decorado. La mayoría son objetos de relleno. Algunos privilegiados son extras esporádicos con pequeñas actuaciones y otros, más privilegiados aún, son extras blanqueados y con aportes patronales. Pero todos tienen un papel secundario en la prensa.

Dejen, profesionales de la radio, que nadie quería a escuchar a Borocotó. Seguro que iba a decir mentiras. Gracias por salvarnos de ellas. Manden el corte. O no. Mejor manden la opinión de los oyentes, que eso le sienta mejor a la libertad de prensa.

10/11/09

No se olviden de faltar


La SIP dice que en el país se percibe una "inédita campaña de hostigamiento contra los medios". La noticia nos ha hecho reflexionar, porque este blog aportó crispación a esa sucia campaña contra el periodismo serio. Empezamos a redimirnos invitando a todos a un acontecimiento vital para la libertad de prensa. Y va a estar Mirtha!!

07/11/09

"Los fluidos de Arquímedes"



Disfrutamos el fin de semana repasando este inolvidable cortometraje de suspenso, con musiquita acorde. "Los fluidos de Arquímedes", dicen los conductores en un momento. Se referían seguramente a esa teoría de la Física Cuántica (cuánticas boludecicas, Violetica!) según la cual los globos inflados por los medios se suspenden mejor en el aire que los inflados con helio. O sea...

06/11/09

Crispación en Brasil



No son pocos los periodistas y políticos argentinos que fogonean a Brasil como modelo a imitar. Pero parece que Lula imita al gobierno argentino, al menos en poner al periodismo en el centro del debate, como ámbito donde los factores de poder condicionan a la política.

"En apoyo a declaraciones del presidente Lula en discurso, el público abuchea a periodistas", dice la noticia.

Eso acá, se llamaría "crispación" y "ataque a la libertad de expresión". Imaginemos a CFK diciendo lo que dijo Lula: "ustedes no tienen que interpretar, tiene que informar". Miércoles... de ahí a decirle que cierren el pico hay poco trecho. Cómo se van a poner Magda y el Nelson cuando se enteren...!

Ao concluir as lições sobre jornalismo, o presidente minimizou a importância dos formadores de opinião no Brasil, afirmando que "o povo tem pensamento próprio" e adquiriu o gosto pela cidadania. Em seguida, completou: "O mundo é mais limpo quando o pobre toma consciência", dice el Folha.

"Lecciones de periodismo", llama la prensa a una crítica hacia la prensa. Parece que allá también hay quisquillosos que creen que si un presidente los critica, es un arrogante que quiere dar lecciones.

La semana pasada, Lula les dijo a los medios que no tenían que vigilar, sino informar. Esa palabra, "vigilar"... ¿Lula habrá leído a Aníbal Fernández, por aquello de "dobermans"?. Porque la acusación es la misma, aunque Fernández --deberían al menos reconocer eso-- se ocupó de fundamentarla.

En fin, sigue creciendo y a la vez legitimándose la crítica de la conducción política a los sistemas de medios regionales. O al menos a esta forma tan norteamericana y liberal de concebir al periodismo como "guardián de la democracia" (traducción: guardián que muerde a los gobiernos que intentan que la política, y no las corporaciones, imponga las reglas del juego)

La dirigencia latinoamericana, con sus vaivenes y hasta con sus metidas de pata, se le está animando a los voceros de los grandes negocios. Es un gran avance. Sólo falta algo, que en Argentina asomó el año pasado y el actual, y seguramente se profundizará con el tiempo: que le empiecen a poner nombres propios a la disputa.

Al margen:
O presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticou nesta quinta-feira a elite e a imprensa brasileiras. Sem dizer a palavra elite, Lula criticou setores da sociedade, que chamou de "pedante e arrogante", dice O Globo. ¿A quién te hace acordar este discurso?

02/11/09

El caso Pagni


Diario sobre Diarios publica en su habitual Zona Dura, un informe sobre el caso Pagni.
Así comienza: Un hecho confuso y oscuro sacudió al periodismo recientemente. Igual que en otras oportunidades cuando es el propio periodismo el centro del escándalo, el tema rápidamente sale de agenda. Y nadie investiga, ni vuelve sobre el tema. Diario sobre Diarios (DsD) presenta aquí una síntesis de esos hechos, de la forma más accesible posible: para que todos puedan comprender. También algunos interrogantes que aún no fueron respondidos.

29/10/09

La patria copetera


A las patrias movilera y zocalera, habría que agregarles, si es que no lo ha hecho algún otro resentido, "la patria copetera".

En estos tiempos de lecturas rápidas, su valor a la hora de ofrecer un pantallazo de la nota se acrecentó. Y guarda, que en algunos medios leer la nota completa, luego de tragarse el copete, lo puede dejar a uno sin entender absolutamente nada. Difieren las interpretaciones y a veces hasta las informaciones.

Una nuestra fresquita de esta patria copetera es ésta de La Nación, publicada hoy, mientras la presidenta Cristina Fernández anunciaba la asignación universal por hijo.

Dice el copete:

“A mediados de agosto pasado, la Presidenta lanzó su plan de cooperativas como una respuesta al reclamo de la oposición por la pobreza; con números, se había negado a avalar un programa de alcance general .

Pero luego, en la nota, podemos leer algunas importantes diferencias en el sentido que le dan a esa declaración:

"Es bueno dar los debates que nos merecemos, pero como administradora y titular del Poder Ejecutivo tengo el deber de administrar y establecer estrictamente de dónde vamos a transferir recursos de un sector a otro", había asegurado el 14 de agosto pasado cuando lazó su plan de cooperativas.

En ese momento, explicó cuánto dinero saldría de las arcas públicas si las asignaciones fueran de entre 135 y 250 pesos. Enseguida aclaró que todas esas opciones están "en análisis". Pero reiteró el pedido de que el Congreso hiciera un "abordaje serio" del tema.

Como ya es habitual, defendió la intervención del Estado, aunque ensayó un límite. "El Estado no está para regalar cosas. Te las tenés que ganar igual. Pero el Estado tiene la obligación de dar las oportunidades", dijo.

Es bien distinto el sentido que se le quiere imponer en los títulos o bajadas. Y volvemos a lo de siempre, pero con ejemplos frescos. Los medios reinterpretan a su antojo la realidad y te la venden como se les canta.

Los "patriotas" que se quedan en los copetes, tienen un mundo de información por conocer. Ojalá se animen algún día.

25/10/09

El país y los perros



En el programa “Tirando paredes”, que va los sábados por Continental, le hicieron una entrevista a Mercedes Ninci, famosa por sus estridentes móviles en Radio Mitre. La cordobesa/porteña (combinación histriónicamente explosiva, broma mediante) criticó a Aníbal Fernández porque el jefe de ministros había tratado a los movileros como perros “dóbermans”.

Aparte del reduccionismo que hace Ninci de lo escrito por Fernández, su posición forma parte de la costumbre ya conocida y hasta asfixiante del periodismo porteño, esa tendencia al abroquelamiento y la defensa corporativa de la profesión. Igualmente digamos que es entendible y aceptable que si una persona trabaja o trabajó en una función específica dentro de los medios, diga lo que piense y hasta esté orgullosa de su laburo.

Pero es bastante mediocre y hasta mentirosa la actitud mucho menos evidente de personalizar o sectorizar críticas que, es fácil advertirlo, son claramente generales y pretenden, antes que bastardear una ocupación, objetar fuertemente (como debe ser si uno está convencido) la forma en que algunas personas o algunas empresas la llevan adelante.

Con esto quiero decir que de ninguna manera es posible considerar las palabras de Fernández como una ataque a la prensa, y hacerlo así es en todo caso, un manotazo discursivo de los tantos a los que suelen apelar los flojos de argumentos.

Las críticas que suelen bajar desde el Poder Ejecutivo a los medios, a veces acompañadas por otras voces progresistas o de ámbitos académicos, se dan en un contexto apasionante para los que estamos ligados a este laburo. Nunca como ahora el periodismo fue mirado y puesto en tema de debate, por tanta cantidad de personas y sectores.

No sé si la única, pero seguro la más difundida respuesta a esas miradas y palabras, las ubican como parte de una supuesta campaña de destrucción y ataque al periodismo de parte del gobierno.

Luego de años de ejercicio del periodismo sin necesidad de mayores batallas discursivas en defensa de la actividad; luego de décadas de usufructuar una “legitimidad” otorgada de urgencia (y atada con alambre) por una sociedad descreída de la clase política; luego de tanto tiempo evitando con un éxito apabullante ser tema de conversación en los pequeños o grandes ámbitos de representación democrática; luego de todas estas ventajas, ¿es ésta la mejor herramienta argumental que puede demostrar el sistema de medios y sus trabajadores ante un embate discursivo?

Ninci criticaba a Fernández por apelar a la eficaz frase “Que la realidad no te impida hacer una buena nota”. Y la respuesta generalizada a este tipo de observaciones es que el gobierno quiere acompañar sus almuerzos con sangre de periodistas. Si La Nación te abastece de argumentos, estás al horno, prensa.

La verdad es bien distinta, y los que laburan en esto (hablo de los que insisten en esquivar un debate que, si es durísimo, mucho mejor) deberían eliminar de sus lenguas la soberbia que le endilgan a los gobiernos que quieren ser tan o más fuertes que las corporaciones.

La patria movilera, la patria redactora, la patria cronista, la patria editora, la patria zocalera, deberían volver a cobijar seriamente en su disciplina una herramienta que fue desterrada del ejercicio del periodismo, ya que en su momento (y esto lo he oído decenas de veces, incluso promovido por algunos profesores) constituyó una “traba” en el desarrollo de la profesión: la humildad.

La industrialización de la edición periodística y la necesidad imperiosa de acrecentar los márgenes de rentabilidad, cuando no mejorar los posicionamientos económicos de ciertos sectores, lograron, entre otras bellezas, que los movileros parezcan dobermans. Salir a defender esa condición, negando la crítica que la política tiene todo el derecho a hacer, es poner el cuerpo entre la flecha y el patrón. Un actitud que en los perros sería destacable. En los perros.

21/10/09

Pro-fundidad

Un amigo que está paseando ahora en Buenos Aires me acaba de mandar esta foto.
Me dice en el mail: "En tu esquina portenia cualquier cacatua suenia con la pinta de Carlos Gardel" Decime vos, pero decime vos fijate esas truchas de satisfacción. Fijate la profundidad del mensaje en un cartel que debe costar diez mil verdes. Corrientes y Talcahuano"



El PRO es de otro planeta, no jodamos. O por lo menos de otro continente. Sólo puede ganar en "la Capi". Dicho esto con todo respeto, por supuesto ;)




18/10/09

Un periodista que debería estar preso



Seguimos recopilando las predicciones del Nostradamus de la economía argentina, el señor Roberto Cachanosky, columnista del diario La Nación. Rey de los chantas que toman al periodismo como un contrabando bien rentable.

En marzo de 2009, luego de leer esta nota en el diario que se pretende serio, hubiera salido a comprar dólares si hubiera tenido el dinero ( y si hubiera votado a Carrió en el 2007). Menos mal que no se dieron esas dos circunstancias, porque ahora lo estaría insultando al chanta este, en lugar de estar riéndome.

Decía Chantanosky en la nota titulada seriamente "Quo Vadis, dólar":

"Y aquí viene el problema. ¿Puede el Gobierno llevar lentamente el tipo de cambio hacia arriba sin que haya una estampida de las que conocemos? Puede pero lo veo complicado. En primer lugar porque no tiene las reservas que declara. En segundo lugar porque la gente, ante la incertidumbre, siempre se refugia masivamente en el dólar. Además porque con la caída de exportaciones habrá menos oferta de dólares en el mercado. Y, en cuarto lugar, porque veo un movimiento extraño que me hace recordar a la década del 80."

Efectivamente, Chantanosky "ve cosas". Demasiadas:

...el kirchnerismo estaría armando una de las típicas bicicletas financieras a las que estamos acostumbrados los argentinos. Porque el día que el depositante golpee la ventanilla del banco y pida sus pesos, el banco tendrá que darse vuelta y decirle al Central: toma estos bonos y dame los pesos que tengo al cliente en la ventanilla. En ese momento el Central tendrá que emitir los pesos para pagarle al banco y este pagarle al cliente. ¿Qué hará el cliente con sus pesos? Con las cosas insólitas que hacen el kirchnerismo, uno no debe descartar la hipótesis que busque refugiarse en el dólar, como corresponde a cualquier persona sensata que busca defender su patrimonio de un Estado depredador. En ese caso veremos cuál es la verdadera capacidad que tiene el Central para dominar la desconfianza de la gente. Una capacidad que parece no ser tan potente cuando uno ve cómo se ponen nerviosos cuando el mercado está en comprador y empiezan los llamados de teléfono para que no vendan o no compren. (hacer click acá para ver cómo el BCRA intenta frenar el dólar).

En síntesis. Si el gobierno deja el tipo de cambio quieto, está en problemas. Si lo hace subir también puede estar en serios problemas. Una paradoja del tan declamado modelo productivo que nos hace preguntar, sabiendo la respuesta, ¿quo vadis dólar?


Eso nos preguntamos nosotros, Robert: ¿quo vadis si la justicia te pone en la mira? ¿quo vadis si tus asesorados se avivan?

15/10/09

Haz lo correcto

"Con perdón de las damas", dijo.
Maradona no quiere faltarle el respeto a las damas, quiere faltarle el respeto a la prensa.
Diego mostró el camino. No el futbolístico, eso es lo de menos. Sino el dialéctico.
Y claro, cómo explicar lo jodido: en este país, donde uno está sitiado por los Generales de la Coherencia, decir que lo de Diego es brutalmente lógico, es ponerse en el paredón donde los correctos practican tiro.
“Vos la tenés adentro”, deberían empezar a responderles todos los dirigentes a la bendita prensa argentina, en sus inquisidores diálogos matutinos.
Porque si algo demostró la bendita prensa argentina (¿toda? no, solamente el 95 por ciento) es que cuando le tocan algún interés en sus negocios, pierde el rigor, la decencia, el sentido de su responsabilidad en un sistema democrático, la fundamentación de sus opiniones políticas y otras rectitudes que (nos habían hecho creer) no entran jamás en las canchas donde un equipo juega mientras el publico vocifera descontrolado.
Y también demostró que si en defensa de esos intereses tiene que faltarle el respeto a alguna dama, lo hace.
Si algo tiene Diego es que siempre pone blanco sobre negro. Aunque después se retracte. ¿Alguien puede ser tan ingenuo de pensar que la corrección en los debates es lo que la prensa espera? Una vez más, Maradona mostró el camino, y no es chicana. Hasta que la prensa no haga un mea culpa sobre su actitud en la democracia, los dirigentes deberían responderle con las palabras apropiadas: mandarlos a la remismísima mierda. Si algo hemos aprendido con el “debate“ sobre la ley de medios, es que las palabras justas están escondidas, prensa mediante, debajo de las correctas.