22/12/08

Ahora, la impunidad


No vamos a hacer mayores comentarios sobre estas maniobras poco profesionales del premiado periodista Nelson Castro. Simplemente nos vamos a dedicar a coleccionarlas y hacerlas públicas, porque en algún lado tienen que quedar.

Esta vez pertenecen a su nota Ahora, la impunidad publicada en Perfil, el diario que publica cualquier cosa. El título de la nota, antes que una opinión sobre la realidad, parece un anticipo del estilo con que fue redactada.

Ahí va el nuevo resumen de la Colección Castro y sus fantasmales fuentes de información:

“Vamos, vamos, terminemos esto y votemos pronto que se viene la Navidad”
, de un senador del oficialismo total y absolutamente indiferente al debate del escandaloso proyecto de ley de blanqueo de capitales.

“¿Por qué no conceden algunos de los puntos que están proponiendo varios opositores para facilitar el pasaje de la ley?”
“Creeme que si por muchos de nosotros fuera, lo haríamos de mil amores; pero ocurre que tenemos la orden tajante de Néstor de que a este proyecto no se le toque ni una coma”. Diálogo mantenido entre un funcionario de las cercanías de la vicepresidencia y un senador del Frente para la Victoria.

“No teníamos más remedio que ir aun cuando sabíamos que mucho de lo que se iba a presentar como un anuncio era, en realidad, obra ya contemplada en anteriores presupuestos”, se sinceraba un empresario al que las cámaras de televisión mostraron aplaudiendo con pretendido entusiasmo al final del discurso de la Dra. Fernández de Kirchner.

“Imposible hacerle entender a Néstor lo malo que es eso para la Presidenta y para los que queremos trabajar en la recomposición de la imagen de Cristina. Además, cada vez que le da un palo, la figura de Cobos crece”,
confesaba con amargura y desencanto un funcionario del Gobierno que estuvo en La Plata.

“Sergio se mata para generar hechos con el objetivo de mejorar la imagen de Cristina y después viene Néstor y te tira todo abajo en un minuto. Es tremendo”, confesaba alguien cercano al jefe de Gabinete quien se fue muy disgustado del Teatro Argentino de La Plata.

“Néstor sabe que a “massita” – a quien él hizo en el cargo– estas cosas no le gustan. Igual, a Néstor eso no le importa nada”, reconocía, a la vera de una piscina, alguien que habita los pasillos del poder.


No puedo no hacer ningún comentario. Porque Nelson Castro, como tantos otros sinvergüenzas devenidos en personajes públicos correctos, me importa muy poco. Pero debo confesar que, como laburante comprendido por el Estatuto del Periodista y afiliado a un sindicato de prensa, estas cosas me dan mucha vergüenza.

Hay estudiantes de periodismo y periodistas muy jóvenes que se rompen el alma produciendo notas y se quieren morir cuando les falla el grabador ante una declaración más o menos importante. Y no cobran ni el 2 por ciento de lo que debe levantar este chanta, quien no tiene ningún pudor en poner en boca de anónimos declaraciones que serían titular de cualquier medio serio... si fueran ciertas.

20/12/08

Liberen a Lili

No conozco otro caso de algún dirigente político que busque con tanto esmero convertirse en mártir y no logre siquiera parecerse a un perseguido por la mala suerte. Porque a Elisa Carrió ni siquiera la persigue la desgracia. Exceptuando perder por 20 puntos una elección presidencial, nunca le pasa nada importante, y actúa como si le pasara de todo.
En esta nota de Perfil, el diario que publica cualquier cosa, decía en abril de 2007 que estaba en condiciones de convertirse en perseguida política. Claro, sólo tenían que concretarse algunas de sus fantochadas, entre ellas, que Néstor Kirchner y los malos del régimen se dignaran en perseguirla.

Parte de la entrevista del Periodista Crítico Jorge Fontevecchia:

—Los romanos pedían el “habeas corpus” porque sólo el cuerpo podía ser apresado, la mente siempre era libre. ¿En ese momento usted entendió que la libertad extrema requería también ser libre de su cuerpo y no preocuparse por él?
—Recuerdo una frase que leí en un reportaje donde el entrevistado decía: “Nunca fui más libre que en la cárcel”, porque finalmente la libertad no tiene que ver con lo exterior, sino con lo interior. Por eso la Argentina hoy es esclava, los empresarios que se creen que son libres porque tienen empresas y se creen que son libres porque pueden comprar una Louis Vuitton a sus mujeres: la esclavitud pasa por la humillación. Cuando Alberto Fernández me dijo: “O venís al Gobierno o te aniquilamos”, yo le mandé a decir que nunca sería subordinada de quien no respete. No importa el lugar donde te encuentres, sino la libertad del lugar donde te encuentres.

—¿Cree que va a ir presa?
—Yo vivo desarmada. Esta pelea es David y Goliat.
Está claro que si gana el régimen yo no me veo libre. Tengo muchos juicios, ellos van a acosar. Pero qué importa, será una experiencia por la que una tenga que pasar. Yo lo único que pediré es que me lleven la eucaristía todos los días y estaré bien. Yo sé que me la van a llevar.

—¿Se prepara para la cárcel, entonces?
—Es previsible. Elsa Quiróz, la presidenta de mi partido, estuvo ocho años presa durante la dictadura. Ella me va a decir cómo es la cárcel. Pero ojo, yo pienso en la victoria. David le ganó a Goliat, el que se desarma gana.


De todas las frases impunes a las que suele recurrir, me quedo con esta:
"Tengo muchos juicios, ellos van a acosar."
Por lo visto en las últimas semanas, las características de la cacería judicial son bien diferentes.

19/12/08

Garganta Profunda no murió


Los medios de hoy se despachan con otro bolazo. Dicen que "murió Mark Felt, conocido durante 30 años como "Garganta Profunda", aquel legendario informante periodístico que desde el anonimato ayudó a acorralar a Richard Nixon, el único presidente de los Estados Unidos que renunció a su cargo acosado por las denuncias del diario The Washington Post".

Patrañas. Está vivo y ahora le pasa datos y "off the record" a uno de los periodistas chantas más premiados que ha dado la Gran Prensa Argentina: el Doctor Nelson Castro.

Continuando con nuestra campaña anticastrista pegamos la nueva serie de declaraciones fortísimas (pero de origen indefinido, lamentabemente) escuchadas de boca de los informantes secretos del Doctor Nelson, y publicadas en Perfil (se advierte al lector sensible que esta vez hay palabrotas).

“Callate, la concha de tu madre”, le gritó un legislador kirchnerista de peso de la provincia de Buenos Aires a Patricia Bullrich, cuando ésta estaba haciendo uso de la palabra."

“Maricón”, le gritó un legislador que integra el bloque del Frente para la Victoria por la provincia de Santa Fe al diputado Ariel Basteiro, quien votó en contra del proyecto del oficialismo."

"Como ocurre con este Gobierno en cada anuncio, se verifica una interna. En este caso, una vez más, el protagonismo pasa por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien ha vuelto con fuerza a los primeros planos. Como bien dijo una fuente desde las cercanías del poder: “Lo escondieron pero nunca se fue.”

“La Presidenta parecía una promotora de supermercado”, expresó, pidiendo estrictísima reserva de su nombre, un funcionario K que no salía de su asombro ante lo que había visto y oído en la Residencia de Olivos."

"Lo que sucede es que, públicamente, no podemos salir a decir estas cosas porque tenemos la necesidad de crear la expectativa y la ilusión de que todo se está haciendo bien”, decía un integrante de la Cámara de Agencias de Turismo involucrado en la negociación de estos planes."

"El Gobierno argentino llegó a Rusia a la búsqueda de otra tabla de salvación para enfrentar el grave problema energético que tiene el país. “Después del fiasco de Venezuela, la opción es Rusia” reconocen en el Gobierno."

"hubo gobernadores furiosos con el rencor exhibido por Néstor Kirchner hacia el campo. “¿No se da cuenta de que así nos pone a todo el sector en contra y nos dificulta la gestión y el panorama electoral?”, rezongaban con real enojo algunos de ellos a los que les costó aplaudir cuando el ex presidente en funciones terminó su discurso."

“Si quieren que me vaya, me van a tener que echar” se le atribuye haber dicho a la licenciada Ocaña."

Garganta Profunda, "el informante en las sombras" de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, puede haber muerto. Los informantes de Nelson Castro, jamás. Los fantasmas no mueren.

17/12/08

Lejos de la pala


Hoy en Radio del Plata, mientras Fernando Bravo se jactaba de haber amenizado una fiesta de laboratorios Roche, Alfredo Leuco (quien también trabaja para empresarios que suelen ser anunciantes de la Gran Prensa) nos enseñaba lo que es trabajar en serio. Denunciando la tremenda diferencia entre el precio del damasco en un supermercado y lo que le pagan a los productores cuyanos, terminaba con algo más o menos así: "No debe haber trabajo más sacrificado que el de cultivar la tierra". Sin entrar en las discusiones berretas que entusiasman a la clase media-tizada sobre llorar más un trabajo que otro, está claro que este tipo jamás agarró una pala en su vida.

Estaría bueno que los macarras del periodismo, así como alguna vez cuando eran jovencitos tomaban contacto con las redacciones o ámbitos laborales relacionados con su carrera, también se dieran una vuelta (ahora que son mayorcitos y muy opinadores) por la vida de un albañil, de un camionero, de una enfermera; es decir, una aproximación a la vida de aquellos sobre los cuales se sientan a opinar frente a un micrófono. Trabajo de campo, como los antropólogos, los sociólogos. Si, es mucho pedir. Nos conformamos con que vean (y comprendan) "Mundo grúa" por lo menos.

Digo... para evitar recurrir a las barbaridades a las que tan liviana y poéticamente se recurre para sustentar opiniones, como si ciertas realidades complicadas fueran para el periodismo solamente un cajón del cual sacar sus mejores chicanas. Porque en realidad, lo único que le interesaba decir finalmente a Leuco... es que la Mesa de Enlace iba a anunciar que andaba con necesidad de hacer otras medidas de protesta.

Cuando los muchachos de la Uocra pataleen, ojalá se acuerde el Periodismo Independiente (aunque sea para adornar sus sesudos comentarios) del laburo en las obras, tanto en invierno como en verano. Es verdad, no es tan radialmente vendible como cultivar la tierra. Pero tiene lo suyo, eh?

14/12/08

Canaleta


"La voz del Chaco" nos informa sobre el lanzamiento de un nuevo canal de televisión, pero en Internet: el de la Coalición Cívica. Vemos a una de las presentadoras, la Piba Bullrich, encargada de la sección deportes, de mucha experiencia en el intercambio de camisetas. De los pronósticos se encarga Lilita, quien ya anticipa que siempre habrá tormentas. En cocina, Alf. Nadie como él para las recetas "light". Y como no consiguieron un arbolito de navidad para adornar los estudios, lo pusieron a Gerardo Conte Grant.

Pero cuidado, que en "El camino al futuro" cobran peaje. Piden un aporte para su sostenimiento, y sin bien no hablan de cifras, por experiencia sospechamos que debe ser del 13 por ciento.

12/12/08

Joaquín vive


El 7 de octubre de 2006, una semana después de que el entonces presidente Néstor Kirchner lo criticara públicamente recordándole su pasado de adulador de milicos, el Periodista Independiente Joaquín Morales Solá aparecía en la tapa de la revista Noticias anunciando que pensaba pedir "asilo" en Uruguay.

El hombre, solo con su pluma libertaria en un país de prensa amordazada, se sentía en peligro bajo las garras de un kirchnerismo que asolaba a la república sediento de sangre de periodistas.

Seguramente si Joaquín sigue vivo y diciendo lo que dice, no se debe a la libertad de prensa que hay en el país, sino a otra muestra de ineficacia del kirchnerismo en la gestión, que ni siquiera es capaz de envenenar o apuntarle bien a un infeliz como Solá.

Nos alegramos de que Joaquín siga vivo; que haya logrado engañar a sus ineficientes asesinos, para seguir diciendo las mismas boludeces que decía entonces, parecidas a las que seguirá diciendo.



Joaquín vive. Y no pidió refugio en Uruguay... apenas si visita Punta del Este.

10/12/08

Feli-pillo

La pucha... qué lindo le queda el sombrero al Felipe. Lo que es tener clase...
Bien bandeado a la derecha, Solá parece que está juntando requisitos para "Pertenecer".

NO DESCARTÓ UN FUTURO ACUERDO ELECTORAL
Menem reveló que se reunió con Felipe Solá


¿Qué combo nos regalará el próximo capítulo?

Vendedores de vísceras

Entre los cambios que para bien o para mal ha sufrido el periodismo en los últimos años, hay uno que es más difícil percibir y que, me parece, resultó fundamental en la transformación de los medios (grandes y chicos) en unidades de negocio con certera influencia en la construcción de la realidad.

Uno de los pilares de la información es su chequeo previo. Décadas atrás, en cualquier redacción sucedía más o menos lo siguiente: se conocía un dato sobre alguien o algo, se cotejaban varias fuentes y se publicaba. El asunto está resumido pero la onda era esa.

La noticia era tratada como tal, como información que partía de un hecho que el medio presumía de interés para el público. Y un medio, que vive de eso, no ofrecía el “producto de su venta” (el sustento de sus dueños y empleados) hasta que esa noticia no aparecía, totalmente chequeada, rodeada o no de publicidades.

Es decir, el hecho comercial que se originaba en ese “dato” que se conocía en la redacción, solo era tal cuando se publicaba. Y sólo se publicaba cuando no había prácticamente posibilidad de refutación o error.

Con el tiempo se ha descubierto una oportunidad de negocio en el medio de ese proceso.
Entre el origen del hecho "noticiable" y su publicación una vez chequeada la información, apareció una costumbre siniestra para la compresión de la realidad pero muy útil para la competitividad de todo medio: dejar de lado el chequeo total del dato, o limitarlo hasta donde pueda evitarse el umbral del papelón o el juicio por calumnias.

Una anécdota que un periodista amigo me contó lo va a ilustrar mejor. Llega el dato a la redacción. Algún periodista dijo que había chequeado ese dato, pero que le faltaban detalles. Desde más arriba dijeron: “lo publicamos y que salgan a desmentirlo”.

Esa es la onda que se impuso en los medios. La publicación (no sin recaudos) de un hecho todavía plausible de ser considerado simple rumor, es decir inexistente, o con detalles a cotejar.

¿Por qué jugar con este “riesgo”? Muy simple. Volvemos al proceso: ¿qué pasa si esa información se coteja tanto que se “cae” sin ser publicada? El lector o un periodista anticuado dirá: “es lógico, si no se pudo chequear o si el chequeo total lleva a su no publicación, no hay por qué publicarlo”. El medio, al que le interesa vender, dirá: “me quedo sin un hecho comercial, sin un producto; prefiero publicarlo con las precauciones del caso y haciendo lugar al derecho a réplica o incluso a otra información descartando la versión inicial”. O sea: de contar con “cero” posibilidad de hecho comercial (no publicar nada), pasa a contar con varias posibilidades de noticias (mercancía a ofrecer, bah).

El medio ya no publica noticias; publica el proceso de la noticia (las vísceras) y comercializa con él.
El único que pierde es el público. La realidad que se le vende no necesita ser "tan así", está apenas chequeada y en el mejor de los casos se procesa a su vista. En el peor, el final de ese proceso no llega o llega demasiado tarde para un cerebro bombardeado. Pero no importa, igual “existe”, por que se “nombra”, se habla de ella.

Los medios, entendidos como se entienden, lograron algo maravilloso: que nombrar algo no real, no sea considerado mentira.

No quiero meterme en un lío inexplicable, pero me animo a opinar que hay una equivalencia entre esta forma de tratar la información y el manejo de las finanzas que alentó el neoliberalismo durante 30 años hasta terminar en esta crisis: se obvió la economía real, porque no la necesitaban o era insuficiente para generar riquezas. Hacer dinero con el dinero mismo tal vez no sea muy distinto de hacer noticias de las mismas noticias, sin necesidad de “tanta realidad noticiable”. Hacer que la noticia sea considerada realidad. Al revés de lo que debería ser.

Para resumirlo: tenemos la realidad que los medios necesitan tener.

9/12/08

Información trucha que aclara algo


Repartiendo chicanas a diestra y siniestra, la última edición de la revista Barcelona informó mejor que nadie sobre el casi piquete del sindicato de camioneros en las distribuidoras de diarios y revistas, que tanto hizo enojar a Clarín y sus amigos de la Gran... Prensa.

El texto, por si se ve mal la imagen:

El intento de bloqueo de la salida de los diarios Clarín y La Nación por parte del titular del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, estuvo a punto de impedir que la gente recibiera esos matutinos; de haberlo logrado, sin embargo, la información hubiera estado a salvo.

La conclusión surge de una investigación de la consultora Papers Media Internacional, que consideró que las noticias vitales para entender los acontecimientos del país y el mundo no forman parte del contenido de los diarios afectados cuyo fuerte informativo radica en las páginas publicitarias.


Se atentó contra la libertad de leer avisos clasificados, lobbies empresarios, ofertas de electrodomésticos, publicidades encubiertas, defensas de intereses corporativos, mensajes extorsivos de grupos poderosos y cientos de boludeces de relleno, lo que implica un verdadero atropello a la libertad de mercado, pero el derecho de los ciudadanos a estar bien informados no estuvo en peligro”, concluyó el estudio privado que analizó el piquete de los camioneros liderados por el hijo del Secretario General de la CGT.

Pablo Moyano desmintió que el ataque a las plantas desde donde se distribuyen los diarios fuera una maniobra alentada por el Gobierno y aseguró que la acción se inscribe en “la política de defensa de los trabajadores que Camioneros y la CGT han impulsado con fervor en las últimas décadas”. En la Casa Rosada aseguran que la medida de fuerza los sorprendió. “Recién supimos del piquete dos o tres días antes cuando Hugo Moyano nos comentó lo que iba a hacer su hijo, pero nosotros le dijimos que nos parecía una barbaridad tan grande que íbamos a liberar la zona de policías para que no haya problemas serios", señaló el Jefe de Gabinete, Sergio Massa.

Adepa, la entidad que agrupa a los grandes diarios y lobbies de prensa del país, rechazó “la vandálica violación a la libre circulación de publicidades y la defensa de intereses económicos particulares expresadas en forma de diario”. Si bien la repercusión popular contra el piquete fue casi nula, vecinos de Recoleta amenazaron con reunirse para repudiar a los Moyano en el bar La Biela “si se les ocurre algún domingo dejar a los lectores de La Nación sin las sesudas editoriales de Joaquín Morales Solá y Mariano Grondona”.