
26/6/11
24/6/11
No te salves

No lo dicen. En realidad dicen lo contrario, simulando una gracia que los está empachando por aburrida. Los primos están casi tan amargados como nosotros. Porque saben, en el fondo de su simulada y exagerada sorna, que si River se va a la B, el campeonato de Primera A, se llame como se llame, va a ser un embole.
La gilada que no mira ni juega fútbol, la está gozando. En cambio, he notado durante estos días que aquellos hinchas que suelen apelar a legendarias cargadas, esta vez, se están cuidando. Y no creo que sea por temor a pisarle la cola a ningún perro, sino por motivos más escondidos y a la vez interesantes.
River está a un paso de romper el himen que le impide, a todo grande, provocar empatías en los otros. En la caída, en el humo del fracaso, es posible (para el hincha que sabe mirar, que sabe leer, para el que puede dejar de jugar a ser “fierita” por un rato) distinguir un sentimiento novedoso.
Miralos de reojo, aún en plena cargada; miralos cuando no te miren y vas a ver que les duele a ellos casi tanto como a nosotros. Insisto, hablo de los que quieren al fútbol, no de los “hinchas de la última hora” que opinan sin haber pisado un fútbol 5 y sin saber cómo anda su equipo en la tabla ni lo que es un “promedio”. Tampoco hablo de los eternos progres del fútbol, que se ubican en el pedestal de la corrección para decir gansadas como “Belgrano se merece ascender” sin haberle visto un partido en el Nacional B. Con todo respeto por Belgrano, lo suyo en esta historia es harina del costal deportivo.
El que sabe y ha sufrido alguna vez, es decir, el que mira en el fútbol historias que sobreviven a los 90 minutos de relato fantástico, intuye que la épica del zafe o la del ascenso, puede ser tan o más sabrosa que la del éxito. Porque se goza o se sufre después de los tragos más amargos.
“No quiero que River se vaya a la B”, dijo Diego, que sabe de qué se trata esta historia que la gente llama fútbol.
Los hinchas que saben, ya están olfateando que si River se va, se lleva consigo unos cuantos flashes; unos cuantos grabadores y todas las miradas. Y se las lleva, como en esta última semana, hacia un lugar donde las inversiones de los equipos más populares, sus estrategias futbolísticas, sus hinchadas, sus pases, sus publicidades... no operan. ¿No es triste? ¿No provoca cierta desazón pensar en comprar a Silva o al burrito Martínez para llenar de goles los arcos fantasmas que deja River como pago de un fracaso?
“Esto antes no pasaba”, van a decir a la tercera tapa de Clarín dividida al medio con dos torneos. Los campeones de Primera, esos de los que hay tantos desde que se inventaron los torneos de una sola rueda, van a ser aún menos campeones. Olfatean que se va un maratonista que solía ganar los torneos de dos ruedas.
Me van a putear los hinchas de River, pero yo prefiero que el domingo ganemos por un gol. O por 5. No quisiera quedarme ganando 2 a 0. Porque este resultado sería la solución perfecta para los otros cuadros grandes. Eso es lo que quieren ellos: un River mendaz, deshilachado, humillado.... pero en Primera A, para no aburrirse durante un largo año jugando entre respetables maquinitas de ganar campeonatos express.
Si River se cae, arriba, en el piso de “los que nunca descendieron”, las alegrías serán amargas. Aunque ahora tapen sus muecas de desconcierto, con cargadas.
23/6/11
Pequeño signo de los tiempos
Primero fue un celular mejicano. En el 2005 más o menos, uno yanqui creo. En el 2009, uno brasilero, que anoche se me cayó y se rompió.
Hoy compré uno que lleva una leyenda, un sticker: “Hecho en Tierra del Fuego. Argentina”. Con un manual que dice “Impreso en Argentina”. Fue raro abrir esta caja. Siempre eran de afuera, con numerosas palabras en inglés.
Es por la ley que los medios como Clarín y La Nación, llamaban “el impuestazo tecnológico”.
Infobae profesional, por ejemplo, publicaba en 2009:
"Celulares, cámaras y artículos electrónicos más caros
El proyecto, en caso que sea finalmente sancionado por el Congreso impactará, especialmente, en el mercado de la telefonía móvil, que a pesar de la crisis mantiene apreciables tasas de crecimiento.
Según el último informe de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), la telefonía celular aumentó casi un 15% por ciento en el primer semestre del año respecto del mismo período de 2008.
La cantidad de líneas habilitadas en el país creció 6%, al alcanzar las 49,2 millones. Los precios de los celulares, GPS, cámaras digitales y otros artículos electrónicos aumentarán más de un 30%, si se aprueba finalmente el proyecto de ley enviado por el Gobierno nacional."
En fin, la ley se aprobó. Y ya hay compañías de las grandes que están radicando unidades de producción en Tierra del Fuego. Y argentinos comprando aparatos fabricados (aunque sea algunas de sus partes), acá.
Emociona el patriotismo de nuestros principales medios.
Otros post sobre este temita:
Tristeza não tem fim
Cuando la realidad te pasa por encima
Siguen los males del "Impuestazo Tecnológico"
20/6/11
Banda roja

Dice Copani:
"Mi viejo era hincha de River. Murió a fines de Noviembre de 1996. Tres días después que su equipo ( y el de su padre y el de sus nietos) perdiera la final de la Copa del Mundo contra la Juventus en Japón.
No murió por eso. La mala suerte del tiro de Orteguita en el travesaño no fue más culpable que su medio siglo de fumador y el cansancio de su enorme corazón, que de tanto repartirse para todos nosotros, se apagó.
Pero sospecho que en sus últimas horas pensó que una desilusión tan fuerte era irrepetible y que el tiempo ofrecería alguna revancha.
Yo pienso lo mismo. Que nunca es el final de la historia y que alguna vez River volverá a los podios que supo habitar naturalmente.
El problema es el ¨mientras tanto¨ o el ¨endemientras¨ como diría un gaucho amigo.
Este auténtico ¨tránsito lento¨ por caminos desconocidos, como penitentes sin rumbo, con el ropaje y el estilo deshilachados, es una prueba durísima a la que nos somete el destino, para ver si verdaderamente estamos a la altura de afrontar la realidad sin perder nuestra verdadera identidad de ser EL MAS GRANDE.
Siento que esta prueba nos templará definitivamente y ahora sí nos colocará en la cima de la hidalguía y el honor, del coraje y el aguante.
Cualquiera sea el resultado deportivo de las próximas contiendas, esta banda roja que nos cruza el alma, se extenderá sobre el tiempo y pasará por encima de cualquier otro ícono futbolero, como manto de la máxima grandeza que puede alcanzar la pasión por una camiseta.
Porque ahora sí es más grande que nunca. La frustración, el dolor y la desazón no nos achican. Nos completan. Nos entregan la última textura que nos faltaba para entender que la gloria no sólo se alimenta de mieles y no sólo se transita por senderos de placer para al fin hacerla descansar sobre un lecho de rosas.
La gloria se construye y la dimensión de la identidad riverplatense, a pesar de los pesares, se agiganta mucho más en estas horas.
GRANDE es nuestra patria latinoamericana por su riqueza y sus bellezas naturales. MUCHO MAS GRANDE es por la valentía de sus pueblos, tantas veces degradados, mutilados, empujados hasta los últimos infiernos sin dejar jamás de buscar la luz que los guíe hacia el futuro que merecen.
GRANDE es el verso que nos acaricia y nos ilustra un minuto de amor. MUCHO MAS GRANDE es la poesía que se embarra, que recorre las entrañas del sufrimiento, que nos alerta y nos rescata de los cantos de sirena.
GRANDE es San Martín por su gesta libertadora. MUCHO MAS GRANDE lo es por soportar el exilio y la angustia de ver a su nación dividida y desintegrada.
GRANDE es la luna. MUCHO MAS GRANDE es el sol que la enciende cada noche.
Y River es GRANDE por sus ídolos, sus conquistas, por su estadio, por ser el que más veces salió campeón, el que más goles hizo y una etcétera de laureles interminable. MUCHO MAS GRANDE es ahora que en lugar de desfilar con galera y bastón, deambula en muletas y con corona de espinas.
TAN GRANDE que el resto de los adversarios piensan todo el día en él. Y al azotarnos con bromas y cargadas (casi todas plagadas de previsibles lugares comunes) no hacen otra cosa que intentar otorgarse entidad, a partir de lo impactante que es nuestra posición, no en una tabla de estadísticas, sino en la historia universal del deporte y de los símbolos de identificación comunitaria.
GRANDISIMO será River la semana que viene.
Y esté donde esté. Nosotros lo acompañaremos, lo alentaremos y lo seguiremos como orgullosos riverplatenses, hasta después de la muerte... Porque le aseguro, que si mi viejo hoy resucitara, no cambiaría de cuadro."
Ignacio Copani - 20 de junio de 2011
17/6/11
16/6/11
Un flan
Dice El País:
Alfonsín, quien se ha aliado políticamente en la decisiva provincia de Buenos Aires con uno de los principales líderes peronistas, Francisco de Narváez, segura que abrogará medidas como la polémica ley de medios de comunicación. "El Gobierno siempre utiliza banderas nobles. ¿Cómo garantizamos el derecho a la información? Pero siempre utiliza segundas intenciones que no son tan nobles. Y estamos contra eso. Ningún Gobierno desde 1983 tuvo tantos medios en su sintonía como este. Yo anularé todas aquellas normas que le dan al Gobierno la facultad de influir indebidamente en la concesión de las licencias a los medios. Y cualquier norma que conspire contra la posibilidad de ejercer la libertad de prensa la derogaría. Por supuesto", asegura tajante.
15/6/11
La oposición no existe
Según La Nación, la oposición no existe. Por eso no la menciona. "El dato fue presentado en el congreso" por obra y gracia de Dios. Esta vez le conviene al diario que la oposición no exista. Al menos en sus títulos y bajadas, que es lo único que se lee últimamente. No vaya ser que una noticia negativa pierda eficacia ante la presencia de un sujeto enunciante, interesado en el asunto. Después, en el desarrollo de la nota, nos enteramos que fue Patricia Bulrrich la informante.
Según Ámbito, sí. La oposición existe y fue la que dio a conocer el dato. Por eso informa con sujetos, una regla elemental para realizar algo más o menos parecido a "periodismo". Más o menos, tampoco se pide tanto...
14/6/11
A otra cosa, mariposa
Hay un tiempo para todo. El debate suscitado por la exacerbación de los medios en su defensa del campo frente a la resolución 125, ocurrido hace tres largos e intensos años, originó otro debate, el que derivó en el tratamiento de la Ley de Medios; que, a su vez, llevó al de la propiedad de Papel Prensa. Primero fue sin nombres propios la cosa; luego aparecieron (marzo de 2010).
Ahora, sinceramente, cansan. Lanata no va a dejar de ser Lanata por una puteada más. Y Gelblung es chiche. Pero hay, desde hace un tiempo, un ejercicio en la lectura. Déjalo ser. Es hora, me parece, de valorizar los espacios ganados, sean estos breves, endebles, pequeños o apenas prometedores. O sea, es hora de asumir la parte más difícil del asunto, la que requiere menos de enojos que de aportes. Y novedosos, si se puede. Sin olvidar nada, está claro. Pero a ver si se nos cae algo más que bronca de la lengua, que la vida (y la política, donde este año se juegan varios años) continúa.
8/6/11
Modelo chileno
Leemos en Infobae:
Pero ¿de dónde surge esta crisis que movilizó a decenas de miles de manifestantes en un país que crece a tasas de seis por ciento, acapara inversiones extranjeras por miles de millones de dólares y espera llegar a un PIB per cápita de 20 mil dólares al 2020?
Esencialmente, de la magra distribución del ingreso, coinciden todos los involucrados. De hecho, es una de las peores de América Latina y la peor de la OCDE, bloque al que pertenece Chile.
De hecho, el patrimonio de las seis familias más ricas del país, los Luksic, Paulmann, Cueto, Piñera, Solari y Angelini, suma unos 65 mil millones de dólares, cifra que triplica o supera largamente el PIB de países como Ecuador, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Ello, unido al hecho que Chile presenta una de las más bajas cargas impositivas de la OCDE, ahonda la desigualdad, explican los expertos.
En cifras, en el primer trimestre, los 20 mayores grupos económicos de Chile sumaron utilidades por 6 mil millones de dólares, diez veces más que el costo fiscal de las cuatro medidas sociales principales de Piñera.
