
Pero ¿qué pasa para que siempre existan argumentos formales para explicar la distancia entre Washington y Buenos Aires? Un alto diplomático argentino lo describió así: "Una mala relación con Obama sería el colmo. Es el primer hombre de color que llega a la Casa Blanca, le ha dicho sus verdades a Wall Street en Wall Street y, encima, está promoviendo un innovador sistema de salud en los Estados Unidos. Si los Kirchner se llevan mal con él, entonces su problema es con los Estados Unidos y no con una política en particular".

Lo que sería el colmo es que algún día Joaquín la emboque en alguno de sus pésimos análisis pesimistas.