28/3/11

No es tan así, dejame que te explique

La Arena


El Diario


La noticia era muy simple: una encuesta realizada por Ipsos - Mora y Araujo, publicada el domingo por Perfil, el diario que publica cualquier cosa, daba cuenta del crecimiento de la presidenta Cristina Fernández en la consideración positiva de la gente.

Pero al parecer a algunos medios les produce urticaria gramatical publicar ciertas noticias. Entonces apelan a una actitud parecida a la de una persona sorprendida por su cónyuge en un desliz. “No es lo que te parece, dejame que te explique”. Y sí, el resultado es que la embarrás tanto que terminan todos confundidos.

Y si terminamos confundidos, el objetivo último de la perorata ha sido logrado.

Aconsejo tomarse un minuto y leer lo publicado por los diarios santarroseños La Arena (arriba) y El Diario (abajo). Esta última empresa no supo resolver lo que no quiso resolver. Es decir, está todo bien, pero que no se note, o sea, no sé si me entiende... ¿no me entiende? Me alegro.

17/3/11

La Sociedad Rural protege al ciudadano


Los muchachos ruralistas intentan volver a la carga, agarrándose de dos clichés berretas que reflejan la sequía de argumentos mejores para atraer voluntades a sus reclamos: “Guillermo Moreno”, un clásico para el sector, y el temita de la "seguridad de nuestra comunidad", una jugadita discursiva que, metida medio al tun tun, igual les debe parecer que suma...

Recorte de un aviso publicado en El Diario

1/2/11

Raro Egipto

Algunos blogs peronistas, merecidamente respetados y apreciados, esperan de las nuevas generaciones que se acercan a la política, modales, sentimientos, compromisos e interpelaciones parecidos a los que ellos vivieron. Algunos en los inicios del peronismo, otros en los 80...

Y entonces, desde ese clivaje, pero también desde ese condicionamiento, se sacuden los arrimes como si fueran moscas. Hasta cierto punto tienen razón, pero se ceban. Y terminan con la cintura política de Mubarak, un tipo muy líder en su momento, seguramente, muy parecido a varios de los que acá la han tenido re clara en los 80 y los 90, y que suelen ser refritados en los márgenes de algunos análisis, como si su paso por la vida pública hubiera dejado a la gente mejor de lo que estaba cuando ellos no mandaban.

A Mubarak, y estos sabiondos locales, les cuesta entender que detrás o debajo de ciertas superficialidades (redes sociales, por mencionar alguna), suelen pasar cosas que le haría tambalear la estantería a cualquiera, incluso en lugares y países que parecían imposibles.

17/12/10

6/12/10

Ruido


Ultimamente ando con demasiado laburo como para postear algo. Una pena, porque el tema USA, documentos secretos, Wikileaks y periodistas argentinos, daba para meterse de lleno.
Pero leyendo de reojo, y más allá de este tema de los medios, me andaba haciendo ruido lo de Wikileaks, así nomás, a secas.
Tal vez uno está medio paranoico con cosas que aparentan sucederle a USA, como si de novatos se tratara, pero me viene a la mente lo que sucedió con las torres gemelas: desde una visión voluntarista, se llegó a decir que era un ataque al corazón del poder. Y con el correr de los años, vimos que ese ataque les permitió no sólo dominar regiones claves sino sacar alguna que otra ley restrictiva de las libertades individuales que tanto celaban por aquellos pagos.
Y entonces pienso, confesando que no leí casi nada sobre el asunto, si esto de Wikileaks no permitirá legitimar un debate que al poder le vendría bárbaro, sobre la necesidad de una regulación mucho más profunda de esto que conocemos hoy como Internet. Hoy leo esto en la web de Página12 y pienso que ya no es puterío, ahora meten la seguridad en el medio. Y por aquello de las torres, ya sabemos qué viene detrás de ciertos meloneos.

Actualización: Walter Goobar lo explica como corresponde, acá

18/11/10

Nos llueven los beneficios


Menos mal que allá afuera, arriba, está el mundo, que según publica hoy La Nación nos derrama paz, armonía, salud, educación, bienestar. Gracias, mundo. Qué sería de nuestro país sin tus derrames, sin tus vientos de cola y otros tantos regalitos...

16/11/10

Las llamadas de Carrió



Pesquisas realizadas en el celular de Elisa Carrió, delataron la existencia de innumerables llamadas al delivery de Pizzería “Los Hijos de Puta”, local sin habilitación, regenteado por un personaje del programa “Peter Capussotto y sus Videos”. Fuentes policiales anticiparon que la ingesta de esas porquerías que venden en el sucucho de Gerli habrían provocado en la dirigente la actividad política de los últimos años. “Esto explicaría todo”, sostienen. Capussotto advirtió que es obvio que la pizzería es una ficción. Carrió, por su parte, desmintió todo: “No es tan así, no fueron taaaaantos los llamados”, dijo mientras miraba a sus costados.

10/11/10

Parecía tormenta


Ayer cayeron medios como piedras. Parecía tormenta pero no. Eran aviones, que nos tiraban miles y miles de ejemplares de La Nueva Provincia. Vivos.

9/11/10

Se cansó y lo quemó



Salió en La Arena, hace un tiempo. Mi solidaridad, afecto y comprensión para el señor del Peugeot. Porque los luser no son tarados ni medrosos. Tienen momentos de lucidez acompañada de arrojo, de basta se terminó. Mínimos, porque suelen traer consecuencias negativas y siempre es él quien las sufre, nadie más. El luser lo sabe, por eso es indeciso; acumula asuntos pendientes porque intuye como nadie que cuando decida resolverlos, sonó. Si la solución fuera grata no sería un perdedor. Cuando a un luser lo agotan sus temas postergados, el resultado sólo puede ser uno. Detrás, caen los diarios.

8/11/10

Acerca de una tontería no tan tonta


El diputado radical y posible candidato a presidente (o sea posible presidente, como todo candidato) Ricardo Alfonsín, se acercó al diputado Agustín Rossi a aclararle que no había dicho sobre Néstor Kirchner lo que publicó Perfil, el diario que publica cualquier cosa. Que se lo había tergiversado o algo por el estilo.

A esta aclaración la hizo pública Rossi en el programa “Seiscientos setenta y ocho” (como lo llama Dolina) la noche de este domingo.

Alfonsín, que quiere ser presidente de la república, como su padre, no salió públicamente a aclararle a la gente que esas duras palabras no eran tales, que Perfil, en el mejor de los casos, mezcló todo sin querer. Menos iba a decir que Perfil hizo el periodismo que hace cualquiera de los medios grandes. Alfonsín, supongamos con exageradísima buena onda, futuro presidente de la República Correcta, le tiene miedo a una prensa que lo usó por un día y que lo va a seguir usando cada vez que se trate de tirarle popó al gobierno, sea cual sea el tema.

Por eso, porque no quiere ni tan siquiera rozar un malentendido mínimo con la Prensa Grande Cada Día Más Pequeña, nos tenemos que enterar por boca de otro que fue tergiversado. Rossi, por su parte, mató dos pájaros de un tiro: quedó bien salvando de críticas a Alfonsín por declaraciones manipuladas y, a la vez, buscándolo o no, lo mandó al frente al quedar en evidencia que el manipulado no denunció esa manipulación. Bien por Rossi, yo hubiera hecho exactamente lo mismo. Simplemente porque correspondía.

No aprendió nada Alfonsín. No solo no aprendió de las que le hicieron esos mismos medios a su papá Raúl, sino que no aprendió que su papá Raúl tuvo que renunciar por, entre otras cositas, haber optado por una gestión complaciente con los poderosos (medios incluidos), porque no supo, no quiso o no pudo o algo así, no recuerdo el dicho. Poderosos que después lo voltearon igual, valga el recuerdo.

Se pueden pensar miles de cosas sobre la década del 80 y esos casi 6 años de don Raúl. Cada uno tendrá su opinión, sus culpables preferidos y sus más bellos inocentes. Lo que no puede hacer un candidato (que en aquellos años no era un niño), es repetir la parte errada de la historia familiar, sabiendo el final de la película. Es triste esto de dejar entrever antes del voto, que va a transitar por la gestión que apetece repitiendo debilidades que, se sabe, aunque se disfracen de republicanismos, loas a la concordia, institucionalismo bien entendido, etc., o precisamente por eso mismo, no operan a la hora de las verdaderas disputas.

El candidato está frito antes de tocar la sartén.